“LAS COSAS DE EL LUGAR”: El primer veterinario

El primer veterinario d’el Lugar fue D. Rómulo Manuel Martin Peresaguas, algo simplón, buena persona y muy orgulloso de su profesión.
Iba un día la calle ral arriba, en su caballo, “iba a inspeccionar las reses sacrificadas en el matadero,”como él pomposamente desía. Uno del Campo que estaba buscándolo, iba detrás:
-Chisss, chisss, chisss, ¡maestro!, ¡maestro!
D. Rómulo Manuel vuelve la cabeza, desde el caballo:
-Vd. ¿es que no sabe que yo me llamo: D. RÓMULO MANUEL MARTIN PEREZAGUAS, INSPECTOR MUNICIPAL VETERINARIO DE CASABERMEJA? ¡A ver si se lo aprende Vd.!
-…pos yo me muero de vieo y no aprendo tó eso

Lo tomaron Los Herraores con él. Los Herraores eran los amos del Lugar y Manuel Perche se puso de su parte… les puso algunas condiciones y dispusieron amargarle la vía… hasta mandaron a unos pá que le pegara, pero era flamenquillo D. Manuel aquel: “qué, qué, aquí estoy”…
Le metieron a otro veterinario, D. José , “El Largo”, pá partir El Lugar… era altísimo. Los niños, má o menos disimulaos, se ponían a su lao pá medirse. “ íia, no le llegas ni a la sintura…pó yo sí.” Él era mu tranquilo, pero un día, jarto, le largó un cogotaso a uno y ahí acabaron las mediciones.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Saavedra, condenado a pena de muerte(¡?)

En la guerra estaba tó tan mal, pero no se perdieron las ganas de cachondeo, con Tomas muchísimo. Entró unas ves Tomas a un café y había un capitán de compañía y dío Tomas:
-Pero estáis aquí sin hembras ni ná; conmigo es que no quieren venirse ninguna, si yo tuviera tres estrellas, veríais. El capitán:
-Toma la gorra a ver si te traes alguna.
Asomaron tres o cuatro conforme vieron las tres estrellas…
El capitán:
-Ahora quea lo má gordo. Tú t’ has puesto mi gorra y tú sabes qu’ eso es un delito… y ¡¡ no chico!!, veremos a ver lo que se t’emparea.
Lo llevaron al cuartel y le enseñaron un papel:
-” Aquí tienes… no tienes ná má que dos penas de muerte”
-¿Dos penas de muerte por haberme puesto la gorra?
-Sí, si, dos.
-Y me van a matar por eso.
-Sí que te matan. Si alguien pué haser algo por ti es el amo de la gorra.
Nos pusimos a esperar allí... hasta que vino el capitán que estaba conchabao.
Éste:
-Hola, ¿qué?, Toma un sigarro.
-¡Yo qué voy a umar hasta que no se aclare esto! Y le enseña el papel.
-Esto es un delito, le dise el capitán… ¡yo qué voy haser por ti!, bueno… ¡quitarte una pena!
-Y… ¡con la otra me matan!
-Pues claro
-Mira, lo último que puedo haser por ti, porque te conozco, es que en ves de esta noche te maten mañana por la mañana…
Y ya rompieron el papel.

Otra ves, estando en la cárcel, el cura les dió una conferencia: que si Rusia se va a convertir…y yo no sé cuanto…lo que desían.
Y ya cuando remató el cura, sabiendo que la cosa sería lenta, le dise Tomás:
-Entonses, padre, ya se pué desir viva Rusia
-No ío, toavía no...

Cerca de onde él estaba, aquellos años de hambre, había unos perales cargaitos...”esta tarde voy a ver si hago un hueco pá coer unas pocas, se desía Tomas.
“Yo me subí al peral y ¡el tiro que me pegaron fue menuo!, caí al suelo y yo me tocaba por toas partes:’ ¿estaré muerto, estaré vivo?...Ví que no tenía ná…el amo del peral había tirao un tiro al aire y el susto que se pegó fue chico, má grande qu’ el mío, desía “a este me lo he cargao yo”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Juanico Cañá y El Quemaillo

Juanico Cañá, de muchacho, tenía las oreas mu grandes…como dos pencas. Lo llamaban el “Oreón” Y contaba mi suegra (Antonio) que el Quemaillo al salir de la escuela, tós los días, tós los días, la calle arriba, pegao a él:”ía, ía, no ves..., ¡ íaaaa qué oreas tienes!…” Juanico como si tal cosa, pá lante, pá lante… pero un día llegando al cuartillo de la carnisería: ¡bom!, le pegó una galleta.
“¡¡Ay, ay: que m’ha partío la cara!!
“Pues, ío, pá que te metes con él tós los días”, le dío María Duran.

Un día Frasco el Q., estábamos en el sementerio –no sé quien s’había muerto-…
Juan Colores estaba al lao mío y me dío:”No ves la carilla de fasista que tiene… Fue falangista Frasco y salía de servicio con un guardia que le desían Jaen, mu gradísimo, y a él l’arrastraba el fusil y le pusieron “San José y el Niño”

Transcripción: Luis Torremocha.

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: ¡Un susto!

Estuve (Antonio) en Lo Sara recogiendo almendras con tu papá (a El Duque), con Juanillo el de Juan el Recovero y una hermana de un cabrero que metieron en la cársel porque desían que les daba de comer a los fugitivos… ¡ya ves, no tenía el pobre ni pá él: una casa íos y… un puñaillo de cabras!
Intervino tu papá y salió de la carsel. Resulta que estaba tu papá solo en el campo, lo abrasó por atrás y del susto se cagó…”el sinvivir permanente de aquellos tiempos.”

Trancripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: FRASCO RIOS

Había medías antes del sistema Métrico decimal y una era la alcusa (“alcuza”) y Frasco Ríos le desía a su muer cuando eran novios: “el día que estemos casaos nosotros, y tengamos un niño ya - porque las alcusas pá el aseite eran paresías a una cornetilla, como una trompeta, y los niños la iban como tocando,- cuando lo mande con 4 ó 5 años por aseite y asome por la esquina, con la alcusa en la boca: “ ♫ Turú, turú, ♫ tutú, tutú…♫ aseite fiao no hay♫”…
Como había tan poco trabaao le desía a su muer; “Sí, yo voy a estar ahí en la plasa esperando…me voy a meter a lañaor. Los lañaores traían una trompa on un tornillo en la punta… “yo me voy con mi trompa: “♫♫ Ya está aquí el lañaor de lebrillos…♫ el Lañaorrrr” y hasta dormío daba sus pregones y la muer: “Mirás, mirás, que tonto... Lo que se l’ha metío en la cabesa: ¡Frasco, Frasco!

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: El Melliso

Un ío del Melliso, - estaban en la tienda de Palasios, en la esquina-:
-Cómprame un martillo
-Chiquillo,… si no tengo.
-Anda, tome, déme Vd. un martillo pá el muchacho… otra ves le compraré la hos.
Estaban Frasquito Pino, “Valganverdaes”, y el Melliso ugando al subastao
Melliso:
-No porfíes, Frasquito, has ío a 80
Frasquito:
No, me puse a 75
-A los 75 habrías ganao; a los 80 habrías perdío… (No se oye bien)
.
Cuando se murió Colores y Villarrás, no se llevaron mucho tiempo. Un día, que se había muerto María, la hermana de Villarrás, que vivía en El Calleón, íbamos pá el campo y el Melliso iba diciendo:
-“Esta noche ha’stao la muerte conmigo: ya m’agarra, ya me suelta. Chiquillo, qué malita noche he pasao”: Tonteando, como siempre.
-Tan malo no estás.
¡Que no!, no ves como llevo el braso que me paresco a Cristobillas el de la Siega

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Más sobre Salvaor El de Las Parras

Le daba bromas a la muer de Garsía…, su muer le desía “¡pá qué tienes que desirle tonterías a la muer esa! Estaba allí su Pepe, que había venío de Madrid y le dise: “Pepe, lo pues cundir por ahí, que es un poquito selosa.”

Se le cayó una burra una ves y se untaron unos pocos pá ayuarlo: le quitaron el serón y no se levantaba; le quitaron el apareo, y tampoco se levantaba, entonses dío Salvador: “pues ya lo que me falta es ir por El Canito pá que me la pele.”.

Compró otra burra de una casa de rapagones y estaba acostumbrá a que se casaran con ella. La primera noche que fue a echarle paa, la burra empesó a mascar, a mascar, y Salvaor: “si muer yo no vengo a eso…si yo no vengo a eso.”

Discutía con su muer, nieta de La Cuchilla, la muer má fuerte del Lugar. Salvaor era nieto de Salvaor Galacho, también con fama de ser un braso de mar. Salvaor le desía en la discusión: “¡si tu eres nieta de La Cuchilla!, ¡¡yo soy nieto de Salvaor Galán!!

Dicutió una ves con Fernández y fue la hermana Frasquita:
-T’has peleao con mi hermano, l’has dicho tal y cual...; tú eres un tonto, que es lo que eres…lo has sío siempre.”
-Bueno, porque tú pá encontrar un tonto tendrás que escular El Lugar, respondió Salvaor.

Uno de sus íos deó a la novia preñá… al padre de ella le sentó mu mal, andaba disparatando…
Savador que le dise a Miguel Cascales:
-¿Será capas de desirme a mi algo, algún disparate?, pué yo tengo la contestasión prepará.
-¿Y qué le vas a desir?
-Pué desirme “tu ío no ha tenío vergüensa,… pacá, pallá...”; yo le voy a contestar: “si ha pasao lo que ha pasao, tu ía no estaba mu leos”.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”:Pedro Mansilla y Frasquito Plasa en Barcelona.

¡Qué calma tenía Pedro! Andaban buscando trabao… él era el que hablaba. Entran en TDragados y Costrusiones, unas ofisinas mu grandísimas, y un hombre que había allí, sería un jefe, se va pá ellos:
-¿Qué desean Vds.?
-Aquí veníamos a ver si hay faena en la empresa.
Le dise el hombre a mi primo (Miguel):
-Por lo menos debía Vd. de haberse quitao la gorra
-Pues ya que no me la he quitao, ya no me la quito, a Vd. ¿qué le parese?
-Pues que no hay trabao
-Pues la gorra no me la quito tampoco.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: “Pajarito”

Aparesió por El Lugar, era de Melilla, había sío corneta. Estaba casao con una hermana de la muer del Merendón. Se colocó d’arriero con Pepe El Sordo.
Hasía de pregonero, salía anunciando: “♫♫ Por orden del Sr. Alcalde…,” antes tocaba una trompetilla, cuando desía lo que fuera remataba: “♫♫ Por lo menos así me lo han dicho a mí. ♫♫ Ustedes haséis lo que queráis”.
(“Repito” era otro pregonero que desía… “y repito,” varias veses. Era la vos de Manuel Perche. Él era un escribiente del Ayuntamiento..., pero El Amo, amo… era él.)
Llevaba Pajarito dos borricos y a uno lo llamaba “PAJARITO”, en ves de Paarito, y “PAJARITO” se le queó a él de nombre.
Echaba delante a Paarito con las angarillas y el borrico salía corriendo, daba unos testarasos y Pajarito: “¡¡no ves, Pajarito va a echar la pared abajo!!”...., trompesaba con una piedra: “¡no ves, Pajarito hasta mueve las piedras!”…
Desía que en este pueblo no había educación. Vivía en El Ventorrillo, llegó a su casa que estaba llena de mosuelos, con su muer acostá, y que s’habían ío tós y no l’habían dao ni las buenas noches.
Una ves le pegó Pepe El M. a un ío de Pajarito, salió la madre peleando con Pepillo: ¡“l’has pegao a mi niño y tu tienes los huevos mu negros!”,
- Bueno, bueno, pero tu no me los vayas a pelar…”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Juan Berruca, 2ª parte

Una ves sacaron una bersa en la era grande y espacharon d’aventaa, mu tarde ya. Se traeron la bersa con un trastor, la dearon en la puerta: “pá qué la vamos a meter ahora, ya mañana”, estaban jartos y él, Juan Berruca, se queó guardando los sacos tó la noche, los traían contaos: 30 ó 40, los que fueran…
Por la mañana, como era tan gorrón:
-Juan Berruca, ¿quieres un cortaillo, ahí, ancá Cañá
-Vamos allá..
Mientras le escondieron tres o cuatro sacos. A la vuelta:
-Bueno, ¿cuántos sacos venían?
- Diímos que tantos
-Pó aquí faltan sacos
-¡¡Cómo van a faltar, si yo h’estao ensima d’ellos tó la noche!!

Y la pescá… Le desía a Bastiana, su muer, un día que había comprao una pescá: “Ahí tienes a Juanymedio, con tó lo grande que es y no come tanta pescá. ¡¡Los probes siempre hemos comío maimones!!”

“¡Ná má que he sío yo mu malo pá mi casa!,” le gutaba repetir.
La verdá es que le gustaba el juego muchísimo… la muer lo tenía sueto, pero cuando a ella le dio el paralí, ya se hiso el amo y se iba a ugar… le paresía siempre que iba a ganar y lo lamían siempre.

Estábamos en la taberna de Juan Colores y yo le díe (Miguel) a Juan Berruca: “yo cuando bebía eran vasos grandes”. Entonses él: “echa ahí un vaso de vino grande”. Empesó a echarle el vino con el jarrillo y se presentaron dos moscas lias y cayeron en el fondo del vaso… y ni las vió, y se sampó el vino con las moscas y tó… ¡No era mu escrupuloso!

Cuando partía las almendras…echaba las cuartillas con tó el colmo que poía…”voy a ver si encuentro una cuartilla má grande…Juan Cañá tiene una…
”¡¡Chiquillo, era sonao!!”

Transcripción: Luis Torremocha