Presentación

El Archivo de imágenes es una iniciativa del Instituto de la Villa del Ayuntamiento de Casabermeja con el objetivo de recuperar nuestra memoria y preservarla a través de un soporte digital que nos permita acceder a ella de manera fácil.
Con este proyecto se pretende recuperar la memoria histórica de Casabermeja a través de las fotografías, estas recogen la historia reciente, que aún perdura y  podrán hacerse consciente y compartirla con las generaciones presentes y futuras. Se recuperara visualmente la arquitectura popular, las costumbres y tradiciones que persistieron durante el siglo pasado y que nos han conformado como pueblo.
Por tal motivo, necesitamos vuestra colaboración para poder acceder a vuestras imágenes y fotografías. Es fundamental la colaboración de todos los ciudadanos de Casabermeja que tengan fotos antiguas.
El procedimiento consiste en que nos facilitéis vuestras fotos y personal técnico en audiovisual las digitalizara y os las devolverá en el momento.
Las imágenes en soporte papel, película, diapositiva, vídeo  o digital, se podrán recepcionar en la siguiente sede:

-          Ayuntamiento de Casabermeja:
Miércoles y Viernes de 8:30 a 14:00h

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: La “recreación” del PC

Empesemos a trabajar mi primo y yo (Antonio) con aquello de las campanas del cura. Y ya no parábamos… Había un malestar en El Lugar: que si la campana gorda tenía una aleasión de plata… que eso era un robo. Diímos dos o tres cosas en dos o tres tabernas aquella tarde y al otro día tó El Lugar estaba encendío.

Nosotros actuábamos como si estuviéramos en el partido sin saber ná de él...
Por ejemplo. vino Franco a Málaga. Dieron camisas de falange a la ente. Perico el de la Miel se la gastó segando a estajo. Frasquito, el guarda los Portales, (pero ese era de derechas… y bueno Pedro también) venía con la camisa puesta pá ir a Málaga, que salía el autobús de la puerta de la Boeguilla. Venía también otro mu trajeaete pá ir a Málaga y le dise Antonio Colores: “chiquillo, tu vas a ir a Málaga a resibi a Franco con el hambre que habeis paso, que a tu madre la pelaron”…”Me cago en la hostia, que yo iba por gusto de ver Málaga y me vais a volver…” y se volvió y no fue. Y otros má que se volvieron...
Siempre andábamos trapicheando y me dise mi primo: “Esto hay que buscar de enrolarse en el partido comunista, porque así, independientemente, no se alcansa ná. Y alcansó que en la Buena Sombra había algo y a través de uno que se llamaba el Nani, que luego desaparesió y reaparesió en el homenaje a Pepillo. – Yo lo tuve encerrao (Juan) en Madrid y haciendo encuestas pá alimentarlo y él se iba de puticlubs-.
Entramos en el PC (Antonio) mi primo y yo por mediasión del Nani y a los pocos días Miguel y Agustín Guerrero que hablaba chapurreao. Luego, después hubo una promosión, la promosión Lenin, y entró mucha ente. Y a mi algunos no me gustaban… y me salió así… Me hisieron responsable, mandamás, de tres sélulas y me tocaron dos de los que no me gustaban.
Yo tenía que haser reuniones con frecuencia pá recabar dinero pá fiansas y echar ente a la calle. Teníamos que simular amistades, un trato o cosa así, conversasiones corrientes, en la taberna.
Una vez íbamos a tener una en la cámara de Cañá y asomó Pepe, el socio de Frasquito, y ahí queó la cosa… ¡ahí queó la cosa!..
Yo llevaba aquello como un reloj, pero mi primo, responsable del resto, nunca tenía una gorda, porque no se preocupaba por cobrar… ¡me cago en la mar!
Las familias nuestras creían que tenían la culpa los estudiantes del Lugar: Antonio Domínguez y Juan el Ingeniero… ellos tenían su ideología. Además como pregonaban mucho estuvieron preocupados…pero no sabían ná de lo nuestro.
Pepillo entró por Málaga. Él nos orientaba por aquí, por allí…
Otro que aprovechemos fuiste tú (Antonio el del Estanco). Yo creo que no fuiste del Partido, pero sabías mucho. Cuando venías al Lugar, pá sacar dinero a la ente, porque siempre estábamos faltos de dinero pá echar presos a la calle bao fiansa, te aprovechábamos pá llevarlo a Madrí. Nos dieron dinero Bastian Caldera, Paquillo Perche, D. José…
La declarasión de la Habana,¡¡¡ no la escuchemos veces!!! Juan Colores se la trao de Alemania… y los discursos de Fidel Castro de hasta 5 ó 6 horas seguías…Una noche que cayó una tormenta escuchemos a Paco Ibáñez cuando cantó “Olivareros Altivos”.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Personalidades de El Lugar Salvaor el de Las Parras (continuación)

Fueron a escaldar. Iba su hermano Pepe, que era sapatero, pero iba al campo de ves en cuando. Pepe se pegó a Miguel Cascales, iban hablando, hablando. .. Salvaor estaba retiraillo y le dise: “Pepitooo, Pepitooo… ¡qué pongas a Miguel al corriente de toas las cosillas de la casa, hombre!”
Contaba las cosas de su padre que era algo redicho: cuando había cola en Las Parras Vieas las mueres se ponían a haser la ruea mientras esperaban. Entró Pepe al dormitorio y le dío ¿”Pepito, quien son esas perdularias?

Dispusieron los íos que aprendiera a leer y escribir. Los números l’entraban bien los primeros:
-uno.
-¡uno!;
-dos
-¡dos!;
-tres
-¡tres!
Y así hasta el 7, que s’atrancaba, ná, que no…que no. Y le desían “pero si el 7 es como otro número cualquiera, Papá...
“El 7 es un cañón. Ñeta… ¡un tiro que le peguen!...¡¡Yo no le doy apaño a este almapuñetera!!

(De su yerno Matías)
Estaba Salvaor unas ves en Lajuentabao para ir a Málaga.
Lo cogió Bastián Morrongo y llevaba prisa y empesó a correr mucho y Salvaor, asustao, se cogía, se renganchaba a los asientos y lo miraba… hasta que le dise:
“Bastián, chiquillo, tiene que tener los ojillos mu grandes el que vea subirme otra ves contigo.”
Salvaor, un día que Bastian Gallito estaba apuntándole a lo que a él le paresían unos pájaros raros, que volaban hacia Frentelasparras, y eran unas gallinas guineas. Entonses Salvaor lo vió y le pegaba voses:
“¡¡Gallitooo, Gallitooo, no dispares, … que son aves de corral.!!”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Personaladades de El Lugar. Salvaor el de Las Parra

Iba Salvaor por el mercao central, los alreeores, por Felis Saens, que había munchas putillas y se le pegó una:
-Abuelo, abuelo, ¿echamos un polvito?
-Presisamente acabo d´echarlo en mi casa.

Lo hisieron barrendero, y lo que pasa, el primer día barrió to lo que le dió tiempo.
El capatás:
-Lo ha hecho Vd. mu bien. Mañana haga Vd. el favor, esa calle colindante también.
Y la barrió también.
Al otro día otra calle. Era por la plasa toros, hasia El Palo. Al otro día le encomienda otra.
Salvaor que le dise al capatás:
-¡Bueno, hombre, m´han dicho que en Almería hay calles por barrer también!

Le dieron su uniforme, con gorrilla asul y tó. Un día lo veo (Miguel):
-Vamos a tomar unas copillas.
-Ah, no, tengo el tiempo justillo para llegar al trabao.
-¡No t´he visto con el uniforme!
-¡¡Po si quieres te mando un par de retratos!!
A los má o menos días lo veo otras ves y llevaba la gorrilla y me dise:
-¡¡Mírame bien, hombre, y jártate de verme!!

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Juan Galán

Unas ves le dío Ibalto a Juan Galán:
-He hecho una cubierta, de esparto, -porque Juan Galán se dedicaba a haser cubiertas de esparto-, una cubierta meor que las que tú hases
-¿Meor que las mías?
-¡Meor que las tuyas!. ¿Las quieres ver? –Eso fue en el mataero, yo (Miguel) estaba allí de obras-; ahora las vas a ver.
Fue a su casa y trao las cubiertas.
Juan Galán:
“Ah, muy bien hechas que están, pero, como estás mu sordo y no me escuchas, te digo:
“Ibalto, Ibaltillo, Ibaltón...” y este se meaba de risa… Y eso que cuando escuchaba que le desían Ibalto se peleaba con el que fuera.

Era Ibalto mu exagerao. Tenía una taberna, allí, en El Calvario y estaban hablando de asetunas, de asetunas en agua:
-Hay que ver las primeras lo buenas que están… y salta Ibalto –estaba comiendo él y su muer-:
“Las asetunas no hay nadie que le guste como a nosotros. Dies o dose fanegas en agua tos los años.
La muer le pegó un tironaso a la olla y:
“¡ Ná menos!,...comemos algunas porque mi papá me da una ollilla!

Le pasó un camión porsima y no le pasó ná: un botón del chaleco se le partió. Lo había tirao el mulo, que se espantó, y cayó atravesao en la carretera y le pasó el pegaso porsima y él desía:
-Me pasaron las cuatro rueas porsima
-Las cuatro no pué ser. Te pasarían la d´adelante y la d´atrás
-No, no, las ¡cuatro! Yo tenga la ventaa de que me hincho y… no digo un camión, ¡una planchadora de esas!... y no me pasa ná…Yo salí limpiándome el polvo
El chofer, tó apurao, me dise:
-¿L´ha pasao algo?
-A mí ná.

Una ves (Juan Marin dixit) estaba Juan Galan queándose:
“¡Ayy, no haseis caso d’uno, que sus’ e criao y no haseis caso del padre… a once!”…-Ya ves, estaban enmayaos- y le dise uno d’ellos:
“Sí, sí, como tu mus’as criao, crío yo un regimiento: ¡¡encueros, escalsos y enmayaos!!”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Escenas tras la toma del pueblo

Cuando entraron las tropas de Franco en El Lugar no prendieron a nadie. Desde luego había poca gente,… los cuatro de derechas, todos se habían ido: Unos temiéndole a los que había, otros a los que llegaban.
Al subir por la verea del molino había cartillas de El Centro rajás…color rosa las tapas, las dejaban en el Centro para cotisar una gorda…estaban rotas muchísimas.
Alguien cayó en la cuenta que aquello delataría, porque también era pecado pertenecer a El Centro…
Tenían en las puertas de toas las casas media cuartilla clavada con chinchetas que resaban: “Hay que respetar esta casa por ser personas de orden”
Y es que no prendieron a nadie. La gente decía: “Ya veremos, esto es hasiendo una llamá”
El comandante de puesto, el sargento de las Vendas, por las que llevaba en los pantalones, como los regulares, desía: ¡“Y es que los fasistas no son tan malos, ahora, cuando yo me vaya, os enterareis”!
A los dos meses se fue y vino Aguado, algo roete, de familia de rojos y el cabo Hernández, eran apañaos y la cosa no fue muy mal…Entonces alguien los denunció por que no hacían justicia… tal y cual, y se los llevaron al cuartel de la Falange que estaba en la casa de Agustín Colita, que tenía un atravesaño en el cuerpo casa, una lazá de hierro para colgar la romana pá pesar y los colgaron de allí, atados de las patas, le arrearon castaña. A uno menos que otro, porque era hermano del alcalde.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Escenas tras la toma del pueblo

Cuando entraron las tropas de Franco en El Lugar no prendieron a nadie. Desde luego había poca gente,… los cuatro de derechas, todos se habían ido. Unos temiéndole a los que había, otros a los que llegaban
Al subir por la verea del molino había cartillas de El Centro rajás…color rosa las tapas, las dejaban en el Centro para cotisar una gorda…estaban rotas muchísimas.
Alguien cayó en la cuenta que aquello delataría, porque también era pecado pertenecer a El Centro…
Tenían en las puertas de toas las casas media cuartilla clavada con chinchetas que resaban: “Hay que respetar esta casa por ser personas de orden”
Y es que no prendieron a nadie. La gente decía: “Ya veremos, esto es hasiendo una llamá”
El comandante de puesto, el sargento de las Vendas, por las que llevaba en los pantalones, como los regulares, desía: ¡“Y es que los fassistas no son tan malos, ahora, cuando yo me vaya, os enterareis”!
A los dos meses se fue y vino Aguado, algo roete, de familia de rojos y el cabo Hernández, eran apañaos y la cosa no fue muy mal…Entonces alguien los denunció por que no hacían justicia… tal y cual, y se los llevaron al cuartel de la Falange que estaba en la casa de Agustín Colita, que tenía un atravesaño en el cuerpo casa, una lazá de hierro para colgar la romana pá pesar y los colgaron de allí, atados de las patas, le arrearon castaña. A uno menos que otro, porque era hermano del alcalde.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De noviazgos y Mi mujer dos y…

De noviazgos

Los Oveas, na mas que no tardaban en casarse. Juan, anda que fue na má que tres días novio de su mujer: tó la vía... Le hablaba tendío, por las rajas que tenía la puerta por abao. Tendría ya 50 años. Se casaron tos cuando ya les faltó la madre.


Antonio, se lo dío a toas. Un día se pegó a Pepa, toa la callerral abao, hasta la casa de Almansa, mu pegaito, sin desir ni pío, con hipo, como bebío. Entonses Pepa:
-Mira, chiquillo, si me quieres desir algo, vete al casino y te tomas antes un café cargaito y lo que tengas que desir me lo dises

A uno que hablaba con su novia por la ventana alta, subío en unas escaleras, se la quitaban y se queaba colgao de la ventana.


Mi mujer dos y…

Años 50, todo tipo de estrecheses: “polvo sudor y lágrimas” pero sobre todo ¡Hambre!:
Manuel en la taberna, cabizbajo, pensativo, triste. Él siempre ocurrente a pesar de los tiempos que corrían…
¡Chiquillo!, Manuel, ¿qué te pasa hoy?
“Tate callao… soy el hombre más desgraiao del mundo.
Mi mujer ha tenío dos y… la guarra uno”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: “La Palanca” y Los de las Parras, los “Anafes” y Juan Colores

“La Palanca”

Dos hermanos, Frasquito y Juan, estaban hasiendo un poso y prendieron a Juan, porque había cogío una noche a la “Palanca” y se la echó al cuadril… la Palanca era ía del Canito y estaba junta con Periqués.
Uno de los dos, Frasquito, se quedaba allí de noche, guardando las herramientas y eso.
Por la mañana que no venía…, que no llegaba… y ya le dío Juan Chicón:
-Tu Juan está preso
-¡Preso!, ¡preso!, ¿por qué?, ¿qu’ha hecho?
-Cogió a La Palanca, pero pataleando ella s’ habia escapaos y se fue al cuartel, a denunciarlo.
- Y La Palanca, ¡me cago en dios!, no s’ha casao en estos ríos hasta con los sapos.


Los de las Parras, los “Anafes” y Juan Colores


Estaba Miguelillo Mancebo y Frasco. Miguelillo lleva muchos años en el manicomio. Frasco era un granuilla, se reía uno con él. Se ponía en la puerta del casino, lloviera o no lloviera…frente al reloj y cuando daba la 1ª campaná de las 12, volando pá su casa.
Se lo llevaron al Servicio, a Melilla y desía que había ío en una tabla(en cubierta)
Anafes, una ve y otra ves… y otra ves…, los Anafes auténticos, el Antoñuelo, a Frasco:
-Fuiste en una tabla a Melilla, mira que…vaya viae que echastes.
Frasco un día s’hartó y le dío¡¡A-NA-FES!!y ya toa la familia fue A-na-fes.

Había tres o cuatro mueres con las mueres de los guardias, una de ellas la madre de los Anafes, Ägueda. Juan Colores vivía en frente del cuartel. Estaba un día en su puerta, con un sombrero palma del año antes…, estaba presioso!.., se lo había encontrao en La Huerta.
Pasaron las mueres que venían de lavar y lo miraron:
-¿Quién es el del sombrero?
-Agueda: no lo veis… el Feo Colores.
Juan la oyó y la que lió:
-Va a desir el Feo Colores, la mare que la parió, no s’ha fiao en esos íos que tiene con las narices que paresen carretes partíos… (Es que eran chatungos).


Transcripción: Luis Torremocha.

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Las “ensalaillas” y Los Chumbos

Las “ensalaillas”

Antonio y Juan Colores le gustaban la “ensalaillas” de forma totalmente contrapuesta.: mucha sal y mucho vinagre Antonio y Juan tó lo contrario y acababan peleándose, aunque al final la hacían como quería Antonio. Y otro de los presentes, que tenía los ojos muy coloraos, como ensangrentaos, los asusaba y entonses Juan, mirándolo atravesadamente, le espetaba:
- Míralo, con esos ojos que paresen dos higos de carne de toro.


Los Chumbos

Tenia Frasco unas chumberas en la huerta y un pariente, el padre del Nene, le dijo:
-Me hacia falta ir por unos chumbillos pa los muchachos, pariente.
-Ve por ellos, coge los que quieras.
Pero en la finca estaba el hermano del amo y no hacia ná má que protestar a su alrededor mientras que el pariente los recogía.
Venga a pelear, venga a pelear...
Entonses, el otro, los que llevaba recogíos, harto, enritao, los vasió disiéndole.
- ¡Ahí los tienes!.. ¡Y te los metes en los guevos!
Y es que ya los tenía vendios, a escondidas, a uno para la feria de El “Entreicho.”
Por cierto, que este cargó unos cuántos capachos y toavía no l’an dao una gorda.

Transcripción: Luis Torremocha