Presentación

El Archivo de imágenes es una iniciativa del Instituto de la Villa del Ayuntamiento de Casabermeja con el objetivo de recuperar nuestra memoria y preservarla a través de un soporte digital que nos permita acceder a ella de manera fácil.
Con este proyecto se pretende recuperar la memoria histórica de Casabermeja a través de las fotografías, estas recogen la historia reciente, que aún perdura y  podrán hacerse consciente y compartirla con las generaciones presentes y futuras. Se recuperara visualmente la arquitectura popular, las costumbres y tradiciones que persistieron durante el siglo pasado y que nos han conformado como pueblo.
Por tal motivo, necesitamos vuestra colaboración para poder acceder a vuestras imágenes y fotografías. Es fundamental la colaboración de todos los ciudadanos de Casabermeja que tengan fotos antiguas.
El procedimiento consiste en que nos facilitéis vuestras fotos y personal técnico en audiovisual las digitalizara y os las devolverá en el momento.
Las imágenes en soporte papel, película, diapositiva, vídeo  o digital, se podrán recepcionar en la siguiente sede:

-          Ayuntamiento de Casabermeja:
Miércoles y Viernes de 8:30 a 14:00h

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: María Camuñas

Fue de las que se fueron pá Almería y desía, ( ¡¡cuánto sufrió la criatura!!) :
-“¡¡Qué alegría… que íbamos pá Almería!… y cuando lleguemos, ¡¡ aquel serraero de puertas!!, la ente acostá en las asera…¡¡ay!!, ¡ay!…”
Después se marchó a Madrid, estuvo una temporá, y tampoco lo pasó mu bien. Eso sí, a todo el mundo le desía: “ ¡Yo soy del Lugar!”
Cuando volvió iba ancá Antonio Samorano, -“ mi padrino” desía ella-, toas las noches y repasaba toas las estaciones del metro de Madrid.
Hubo un lío de faldas sin que ella ni siquiera se enterara… unos que le habían alquilado la cámara y el ofendío desía: “ tengo que haser una tarraya” y va él y se sienta a mi vera (Miguel), en el Casino y me dise: “Miguelillo, si tu hermano se casa con mi muer, al que tengo yo que matar es a ti, ¿no?.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Los toques de campanas

Doblar… las honras, pá anunsiar la misa al otro día del muerto: ♫ Plonnn…, ♫Plonnn..., ♫Plónnn. ...,”Ay, ¿quién s’ha muerto?: fulano, fulana...; ah, nadie: es del campo…”
Las ánimas, como los dobles, pero má en corto.
A las 10 de la noche, que los padres obligaban a los íos a que se recogieran.
El Avemaría, con las campanas chicas.
El Angelus, la oración del mediodía. Les cogía en su paseo de mañana al cura D. Antonio el Rubio y el alcaide Paco el Brigada y resaban el avemaría.
Repicaban las misas los domingos, pá los niños muertos y en el mes de mayo, mes de María, tó las tardes.
Los tres toques pá la misa del domingo y fiestas de guardar:
1 hora antes: ♫ tán, tán, tán… tán-n-n.
½ hora antes: ♫ tán, tán, tán… tán--n-n; tán-n-n: “¡ay, el segundo toque”
A La hora: ♫ tan, tán, tán; tán-n-n; tán-n-n; tán-n-n: ¡ay. Ya el tercer toque… ¡venga, a arreglarse de prisa!

Si había fuego, tocaban a fuego, a rebato: la campana gorda sola, mu deprisa, mu de prisa: ♫♫♫ Plón, plón, plón…
La noche de Tós Los Santos salían los monesillos, y los que le acompañaban, pidiendo La Ureña. Llevaban una canasta y le echaban granás, membrillos, billotas… y tó la noche las campanas: ♫Plón… plón… plón...…
Cantaban una coplilla balanceando la canasta.
Si echaban algo: “muchachos, en esta buena casa, a la gloria vayan-vayan”
Si no: “muchachos, en esta mala casa al infierno vayan-vayan.”

Cuando los roos, le quitaron las lengüetas a las campanas y se tiraron 7 meses sin tocar. El mismo día que entraron los fascistas se las pusieron y Pin-pón, pin-pón, pin-pon…Pasaba por la calle Cristo Pilar Anguita y Pepe El Mirro le desía: “¡campanas benditas!, ¡campanas benditas!

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Juan Pintamona

“Cuando mi ío Juan se fue a la mili-contaba- me sitaron en el cuartel. Llegué allí:
-Vamos a ver, Vd. tiene una multa aquí de 1000 ptas y, si no la paga Vd. en sinco días, va ir a la carsel.
-De esa manera
-De esa manera
-Y ¿por qué?
-Yo no sé. Vd. tiene esa multa…
Me fui pá mi casa y le escribo a mi Juan contándole… y es que mi Juan, sin yo saberlo había echao, también, con los guevos un poquillo de harina y yo no m’había enterao.
Me sitaron otra ves y había un guardia que era de Cauche y áquel m’honró.
-Vamos a ver, Vd. tiene una multa de fiscalía.
-Sí, eso me dío el guardia el gordo.
-Bueno, a Vd. lo pillaron vendiendo harina u algo
-No, yo no sabia ná…es que mi ío echó un poco de harina…y él está en la mili.
-Bueno, pues Vd. se va a su casa tranquilo, que no tiene que preocuparse por esto. -Cuando venga su ío que lo pague él…
Y es que su ío lo había arreglao allí…, hasta lo castigaron. Entonses las multas de fiscalía se pagaban en la mili, en el calaboso.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Cocurito

Estaba Cocurito y el Pipitan ahí enfrente, en El Almendral, en un caminillo, delante de una ilesia que montaba Cocurito…cantando sus cantes de ilesia, ♫♫ tal y cual… y el Pipitan tiró un tiro:¡ pon!. Cocurito pegó un bote y salió roando el pecho abao…Cuando se repuso, sube p’arriba…
El Pipitán: “¿¡Cómo es que l’ he pegao!?”
-Paquillo, pero ¿qué hases?
-Chiquillo, tate callao, unos casaores forasteros m’han pegao un tiro, mírame la corvera... verás el boquete que tengo en la espalda.

Se fue Cocurito con su sobrina a Málaga y como andaba mal vestiillo un día la polisía se lo llevó a la comisaría. Ël siempre pá la hora de comer estaba en la casa.
Que no llegaba, que no llegaba. Ya de noche vuelve:
-Pero ¿onde t’has metío?
-En el calaboso...
Y ¿por qué?
-Y, y… yo que sé…
Ya entonses, antes de salir desía: “bueno, vendré a la hora de comer… ¡si no me meten preso!”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Más sobre Oseito Teneandes

Tenía un borrico negro, de pelo brillante, que desía que era mestiso en caballo. Cuando pasaba delante de la casa de Manuela Pascua, subío, se ponía tiesesete… arreaba el borrico…Andaba, enamorao… detrás de Manuela Pascua: “que iba a comprar un mulo, -él daba por seguro que se casaba con ella-, que le iba a poner unas herrauras especiales…”
Pascua, el vieo, dormía en la habitación que daba a la calle. Un día se metió un gato en un caño qu’había debao de la habitación y no podía salir y tó la noche maullando: miau, miau, miau… y Pascua el vieo no podía dormir… Oseito metió la mano en el caño y ¡¡no hiso ná el gato con la mano!!
Huertas le desía:
-Vamos a ver, Oseito, ¿cómo se quitan las almendras de noche pá que no se escuche el ruido ni ná?
-Hombre, eso no lo voy yo a desir aquí, ahora...,
A última hora lo desía:
-Eso se lleva uno frontil (lo que de esparto se le ponía en la frente a los bueyes), se pone en la rama del almendro, se tira d’ él con una maa de maar esparto y como esto no suena caen las almendras…
Hubo un sargento de la Benemérita, que era del Pueblesillo, que dispuso de haser una lista con tós los rateros del campo y Osetio las leía: Primero se pasa lista de tós los que quitan grano. Desía el nombre uno por uno. Después de los que quitan paa. Venga, uno por uno y se metía él…

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: Antoñico Villarral y sus sobrinos

Antoñico Villarral (q.e.p.d.) ( También lo encontró la “Rebuscaora”, como él llamaba a la muerte) … cuando de muchacho escuchaba la machacandera… ¡no había hambres! Vivían en el Callejón Largo, en la casa que hase esquina, con su padre, su madre y su hermana Josefita, que era guapísima y tenía dos mellisos, uno moreno , los oos rojillos y otro rubio, que le preguntaban a la abuela:
-¿Abuela, hoy que vamos a comer?
-Hoy, ios, yo no sé lo que vamos a comer
-Bueno, abuela, si no hay ná que comer, comemos pan y sartén: la abuela le echaba unas gotillas de aceiten en la sartén y ellos moaban.. El menú tampoco venía… ¡qué hambres se pasaron!!
Antoñico, muchachillo, se sentaba en la ventana sin rea, con los piesesillos pá fuera y si pasaba alguien: “Hoy me tiro, que me tiro, ya no paso má hambre.”
S’estaba callao, sentía otra ves pasos de allí, del Pinchonete: “Ya no paso de hoy, que me tiro…, que no paso má hambre.”
Ya má grande s’iba a La Plaza, sperando qu’alguno le diera: “vente a trabaar conmigo.” S’aburría, el probe, y le dío a otro: “si avisan y hase falta alguno má me llamas.”
Van y pegan, de noche en la puerta. La madre:
-¿quién es?
-Mira, dile a tu Antonio que esté trempano, allí, en La Plaza, que vamos a trabaar.
La madre:
-Antonio qu’han venío a avisarte
-¿Y de comía?
-En el caón hay pan y una miilla morsilla.
Cogió el pan a tientas- ya ves tú, el alumbrao tampoco sería el que hay este año en calle Larios- y otra cosa… Cuando llegaron al tao pá comer saca el pan y la machacandera.
Es que era Corín y era mu grasioso… El entremés que llevaba tampoco era jamón de jabuco

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: Savaor El Lagarto y Los misioneros:

… le daban de comer…ná, platos de agua caliente. Los misioneros, sí, se comían en el cortío tó el lomo, tó lo bueno de los guarros que mataban y estaba allí El Lagarto, Salvaor, el padre de los Lagartos, muchachillo, guardando las vacas. Le desían los misioneros:
-Venga que te vamos a enseñar a resar. – el angelito si se enseñaba a resar se tomaba el café con ellos, s’ hartaba de comer.
L’enseñaron el Padrenuestro…y “ahora vamos a empesar con el Credo: Creo en Dios Padre Todopoderoso”.
-Tu dises lo mismo que nosotros. Y Salvaor: “Creo en Dios Padre Torovaleroso. Como los toros tós tenían nombre, había uno que se llamaba “Valeroso.”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: El bicholargo

Uno que había aquí en El Lugar, que vino de Riogordo, que le pusieron “El Hombresillo,” también “El Gigante,” porque no era mu grande. Puso una tiendesilla en el calleón del “Hombresillo.” Tenía una camionetilla. Le sacaron una coplilla:
El Gigante , el Hombresillo,
S’ha comprao un camioneta
Que le cabe en el bolsillo.

Venían recién casaos y tuvieron los íos aquí. Una de las veses que la muer se queó embarazada, - como no tenía a la madre ni nadie,- se lo desía tó a Bastianica La Cuella: “mire, me pasa esto, lo otro, mi niño está malito…” Y ella la sacaba d’apuros.
Un día tuvo uno, un niño, después otro. Y el niño, se dio ella cuenta, era chiquito, que tenía la lenguensilla verde. Cuando fue por los mandaos:
- “ Mire , Bastianica, tiene mi niño la lenguesilla verde
- Bastianica:
- Eso no es ná. A lo meor es que tú le has dao algo… sin querer darle importancia.
- No, si yo no le doy ná má qu’el pecho.
Como antes se desía que los bichos…, Bastianica:
-Mañana pones un poquito d’afrecho desde las escaleras hasta el cuarto... ¡Vaya que sea un bichillo u algo!
A la otra mañana, cuando dispertó, estaba un surco de un bicho largo. Había subío a la cama, le metió el opo al niño y el bicho se colgó a la teta. El niño tenía la lengua verde y era de chupar el opo de la culebra.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Tres “Piesas”… y “El Arresío”

Se juntaban tres ¡piesas! del Lugar en la gasolinera Las Chapas: Frasco El Presiso; Frasco, el cuñao de Huertas, y Mangote. Se sentaban en un banco tós los días y un día un coche se plantó delante, se le echó ensima, pero no les pasó ná.
Después d’ aquello, Frasquito Gallito, el hermano de Juan el de Niá, de cachondeo con El Quemaillo:
-¡¡Sus pilló un coche a los tres!! ajajá
-¡Sí, a los tres mus pilló… tú es que te crees má listo… pues tú eres má tonto que los tres, juntos, qu’ estaban allí!

Frasco, na má que lo que repartió fue una “Pitusa,” la gaseosa nueva que metió Huertas en EL Lugar.
Un día “El Arresío” vino del campo y su muer no estaba en la casa. Cuando volvió le formó… ¡una! Le dise ella:
“Mira, mira, vayas a creerte tú que yo he ío al Puertolahorca, a emborrarcharme de Pitusa como hasen toas.”
El Arresío desía: “eso de La Pitusa no tendrá alimento. Se la toman los ricos y así tienen esos morrillos.”
El hermano era “El Arresío” y fue a él al que se queó “El Arresío.”

Transcripción: Luis Torremocha