Presentación

El Archivo de imágenes es una iniciativa del Instituto de la Villa del Ayuntamiento de Casabermeja con el objetivo de recuperar nuestra memoria y preservarla a través de un soporte digital que nos permita acceder a ella de manera fácil.
Con este proyecto se pretende recuperar la memoria histórica de Casabermeja a través de las fotografías, estas recogen la historia reciente, que aún perdura y  podrán hacerse consciente y compartirla con las generaciones presentes y futuras. Se recuperara visualmente la arquitectura popular, las costumbres y tradiciones que persistieron durante el siglo pasado y que nos han conformado como pueblo.
Por tal motivo, necesitamos vuestra colaboración para poder acceder a vuestras imágenes y fotografías. Es fundamental la colaboración de todos los ciudadanos de Casabermeja que tengan fotos antiguas.
El procedimiento consiste en que nos facilitéis vuestras fotos y personal técnico en audiovisual las digitalizara y os las devolverá en el momento.
Las imágenes en soporte papel, película, diapositiva, vídeo  o digital, se podrán recepcionar en la siguiente sede:

-          Ayuntamiento de Casabermeja:
Miércoles y Viernes de 8:30 a 14:00h

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: Savaor El Lagarto y Los misioneros:

… le daban de comer…ná, platos de agua caliente. Los misioneros, sí, se comían en el cortío tó el lomo, tó lo bueno de los guarros que mataban y estaba allí El Lagarto, Salvaor, el padre de los Lagartos, muchachillo, guardando las vacas. Le desían los misioneros:
-Venga que te vamos a enseñar a resar. – el angelito si se enseñaba a resar se tomaba el café con ellos, s’ hartaba de comer.
L’enseñaron el Padrenuestro…y “ahora vamos a empesar con el Credo: Creo en Dios Padre Todopoderoso”.
-Tu dises lo mismo que nosotros. Y Salvaor: “Creo en Dios Padre Torovaleroso. Como los toros tós tenían nombre, había uno que se llamaba “Valeroso.”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: El bicholargo

Uno que había aquí en El Lugar, que vino de Riogordo, que le pusieron “El Hombresillo,” también “El Gigante,” porque no era mu grande. Puso una tiendesilla en el calleón del “Hombresillo.” Tenía una camionetilla. Le sacaron una coplilla:
El Gigante , el Hombresillo,
S’ha comprao un camioneta
Que le cabe en el bolsillo.

Venían recién casaos y tuvieron los íos aquí. Una de las veses que la muer se queó embarazada, - como no tenía a la madre ni nadie,- se lo desía tó a Bastianica La Cuella: “mire, me pasa esto, lo otro, mi niño está malito…” Y ella la sacaba d’apuros.
Un día tuvo uno, un niño, después otro. Y el niño, se dio ella cuenta, era chiquito, que tenía la lenguensilla verde. Cuando fue por los mandaos:
- “ Mire , Bastianica, tiene mi niño la lenguesilla verde
- Bastianica:
- Eso no es ná. A lo meor es que tú le has dao algo… sin querer darle importancia.
- No, si yo no le doy ná má qu’el pecho.
Como antes se desía que los bichos…, Bastianica:
-Mañana pones un poquito d’afrecho desde las escaleras hasta el cuarto... ¡Vaya que sea un bichillo u algo!
A la otra mañana, cuando dispertó, estaba un surco de un bicho largo. Había subío a la cama, le metió el opo al niño y el bicho se colgó a la teta. El niño tenía la lengua verde y era de chupar el opo de la culebra.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Tres “Piesas”… y “El Arresío”

Se juntaban tres ¡piesas! del Lugar en la gasolinera Las Chapas: Frasco El Presiso; Frasco, el cuñao de Huertas, y Mangote. Se sentaban en un banco tós los días y un día un coche se plantó delante, se le echó ensima, pero no les pasó ná.
Después d’ aquello, Frasquito Gallito, el hermano de Juan el de Niá, de cachondeo con El Quemaillo:
-¡¡Sus pilló un coche a los tres!! ajajá
-¡Sí, a los tres mus pilló… tú es que te crees má listo… pues tú eres má tonto que los tres, juntos, qu’ estaban allí!

Frasco, na má que lo que repartió fue una “Pitusa,” la gaseosa nueva que metió Huertas en EL Lugar.
Un día “El Arresío” vino del campo y su muer no estaba en la casa. Cuando volvió le formó… ¡una! Le dise ella:
“Mira, mira, vayas a creerte tú que yo he ío al Puertolahorca, a emborrarcharme de Pitusa como hasen toas.”
El Arresío desía: “eso de La Pitusa no tendrá alimento. Se la toman los ricos y así tienen esos morrillos.”
El hermano era “El Arresío” y fue a él al que se queó “El Arresío.”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: El novio

Una mosuela tenía novio, y antes, como se deaban las puertas entornás…, pó el novio hablaba con ella por la ventana y un día, como estaba la puerta entorná, “pues yo voy a entrar esta noche, si mi novia me dea”. No sabía a dónde s’acostaba. Entró, hasía frío, con las manos buscando la lus, atentaba cruses…,” ¿esto qué será?, a mí me da susto” y se salió.
A los pocos días, disen que le dío a la novia:
-¿Tú dónde t’acuestas?
-¡Dónde me voy acostar, en mi cuarto!
-¿Y tú no dises ná?
-Yo reso
-¿Y qué resas?
Y disen que le dío:
En la crus murió Cristo,
Digno y manso cordero,
No murió por sus pecados
Murió por pecado nuestro.
Enclavado en una crus,
Con unos clavos de hierro.
Padre mío de mi alma,
Tó lo que tengo puesto,
Que ni la tierra que piso
Padre mío, no merezco.
Amén
Y disen que le dío: “Pó sigue con eso, que vas bien espachá”… es que entró y no tocaba ná má que cruses, en ves de a la hembra...

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: El ciruelo

…Uno tenía un siruelo y entraban y se lo deaban tó patas arriba…y cortó el siruelo. Era una maera buenísima y disen que dío: “Pues de aquí voy yo a haser un santo y hiso un San Pedro…él se llamaba Pedro.
Tanto le gustó a la ente, que lo llevaron a la iglesia.
Disen qu’entró uno y disen que le dieron: “ese lo ha hecho fulano” y que dío:
“Gloriosisimo San Pedro,
Yo de siruelo te conocí,
Los milagros que tú hagas
Que me los cuelguen a mí”

(Una versión más procaz resalta que “en años no l’ había coio ni una siruela” y cambia el último verso:
“que me los cuelguen aquí”. Señalando determinado sitio)

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De Cristina: “El Sordobobo”

El probe tan poco estaba lisensiado en Filosofía y Letra, en Salamanca no había hecho, el probe, los estudios.
Traía agua con un borrico de Las Parras Vieas ancá Perche… a los sitios!
Un día lo vieron que estaba coeando y le disen:
-¿Sordobobo, qué te pasa que coeas?
-Yo qué sé, me duele el pié mucho y no se lo que tengo
Así estuvo unos pocos días… y un día:
-A ver lo que tienes en el pié.
Y el probe, ya ves, - los sapatos tampoco eran de “Emilio Tuchi”, los calsetines de “Punto Blanco,” le quitaron las albarcas que llevaba y los calsetines –que no le faltaría ná má que los suavisantes- y cuando le quitaron los calsetines tenía gusanos en el pié… al acostarse el probe se quitaría los calcetines, le picaría la moscarda…
Lo lavaron y ya se le arregló el pié.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Juan Huertas

Cuando vendía electrodomésticos ganó mucho dinero. Era mu desidío, los deaba en las casas… “pero, chiquillo, si ahora no tengo apaño; bueno, ya me lo pagarás”…
No estaba en su casa Juan León, Huertas le pidió la llave que la tenán ancá Teresa La Samorano y allí le deó el televisor.
Juan León:
- Chiquillo estas son maneras…
Huertas:
-Tampoco t’he deao…
Juan León:
-Pó mañana te voy a dear una carga de paa en el mostrador y así t’ iré pagando.

Iba Frasquito el de Hilario a escuchar la radio ancá Huertas, toas las noches. Un día le dise Huertas a Frasquito: “Tú ves lo que ha dicho.., pó mañana tiene que desir esto, esto y esto.
A la noche siguiente:” ea, ya viene Frasquito.” Se metió Huertas debao de la mesa. Entró Frasquito, se sentó:
-Y Juan, ¿dónde está?
-Salió a haser un mandaillo… ya vendrá pronto.
-Anda, poner la radio a ver lo que dise.
Hiso su muer como que la ponía,…ni la puso ni ná y Huertas empesó a desir lo que había dicho que tenía que desir la noche anterior.
Frasquito: ¡no ves!, ¡ía!, dónde está Juanillo…¡¡qu’ásertao!!

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Asituneros y asituneras

Iban d’ asitunas una familia al cortío “La Serafina”, la madre iba preñá: “ ¡ay!, no tenía qu’ haber venío, estoy mala.” La madre d’ella, lo mismo:”Sí, no tenías que haber venío"...También iba un hermano de la madre, que era melliso y entonses se desía que los mellisos pá dar ventura tenían una grasia que hasía má efecto qu’ otros. Le dieron: “dale una untura a la niña”. Le dió su masae en la barriga con aseite, en el camino…y mejoró…
A los má o menos días nació un niño y un hermano, a la cuenta era el mayor, tontaco, dispuso de tirarse a un poso porque su hermana había parío siendo mozuela.
-¿Y se tiró?
- No, porque lo suetaban.
Cuando lloró el niño por primera ves: “¡Ea!, Serafin se llama.”, dío alguien. Es que estaban trabaando en un cortío, que se llamaba “Serafina.”

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: El primer veterinario

El primer veterinario d’el Lugar fue D. Rómulo Manuel Martin Peresaguas, algo simplón, buena persona y muy orgulloso de su profesión.
Iba un día la calle ral arriba, en su caballo, “iba a inspeccionar las reses sacrificadas en el matadero,”como él pomposamente desía. Uno del Campo que estaba buscándolo, iba detrás:
-Chisss, chisss, chisss, ¡maestro!, ¡maestro!
D. Rómulo Manuel vuelve la cabeza, desde el caballo:
-Vd. ¿es que no sabe que yo me llamo: D. RÓMULO MANUEL MARTIN PEREZAGUAS, INSPECTOR MUNICIPAL VETERINARIO DE CASABERMEJA? ¡A ver si se lo aprende Vd.!
-…pos yo me muero de vieo y no aprendo tó eso

Lo tomaron Los Herraores con él. Los Herraores eran los amos del Lugar y Manuel Perche se puso de su parte… les puso algunas condiciones y dispusieron amargarle la vía… hasta mandaron a unos pá que le pegara, pero era flamenquillo D. Manuel aquel: “qué, qué, aquí estoy”…
Le metieron a otro veterinario, D. José , “El Largo”, pá partir El Lugar… era altísimo. Los niños, má o menos disimulaos, se ponían a su lao pá medirse. “ íia, no le llegas ni a la sintura…pó yo sí.” Él era mu tranquilo, pero un día, jarto, le largó un cogotaso a uno y ahí acabaron las mediciones.

Transcripción: Luis Torremocha