“LAS COSAS DE EL LUGAR”: Reencuentro

Una ves – desía mi mamá (Antonio)- hubo unos frailes en El Lugar. Mi abuelo, que bebía, alpistelao, -yo no m’acuerdo d’él…; bueno, si se casó mi mamá después de morir él-, entró mi abuelo en la ilesia y estaba el fraile predicando… la forma de saludarlo fue mu apañá, con su humera va y dise: ¡Ehh, no creer ná de lo que está disiendo, que a ese lo conozco yo, que estuvo en la Guerra del Norte conmigo…
Al terminar s´asercaron algunos beatillos:
- Mire, es que bebe pero es mu buena persona
-Pero lo qu´ha dicho es verdá.
Y luego estuvieron charlando: huyendo del enemigo se metieron en un hueco y una liebre cayó dentro, la asaron y se la comieron. Todas esas cosas estuvieron rememorando mi abuelo y el fraile.
Era la guerra de los carlistas que la llamaban la Guerra del Norte.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: De alcaldes

El primer alcalde de la República fue Antonio Miñaque, el 2º Cocurra y el 3º Frasquito El Mirro…
Cuando estalló la guerra cambiaban cá dos por tres. S’iba el alcalde a los carabineros, otro; s’iba a los carabineos, otro. Uno de los últimos fue Antonio Galán y Manuel Billoto: “ea, ya han bajao el último escalón.”
Después vino Antonio Crus, que le pegó un tortaso a Juaquin el de la FAI
En la taberna de Antonio Cuella, -como ellos se constituían en autoridad de orden público en tos los laos- entraron Juaquin el de la FAI, que tenía la carilla de chivo, y el Moreno echando tós a la calle. Se levantó Antonio Crus y le dío a Juaquín:
-¿esto quién lo manda?
-Yo, respondió Juaquin
Le metió una hostia que lo empampanó…y… a los tres días alcalde.

Transcripción: Luis Torremocha

“LAS COSAS DE EL LUGAR”: “ El Centro”, continuación

Antes de tomar dimensiones estaba en la Plasa Nueva, ancá Frasquito Plasa o al lao de
Garsía, aquél que había sío consejal de Jaén y dirigía las obras de los carriles de El Chorro, la Albarrá…
Cristobalito el de El Corralón era el secretario de los “Pioneros”…Miguel Cascales el presidente. Estuvo la sociedá en el cuartillo de Bastián Peres.
Los “pioneros” eran niños , muchachos, íos de rojos. Pá indicar lo que eran lo que llevaban era una corbatilla colorá con la hosesilla y el martillo en medio.
Iba Paleto, el mayor, en el correo de Juan Reondo y le dío Andrés Billoto:
-Tú también vas a defender España
-Conmigo no contéis que me voy con los del corbatín.
El padre de Paleto le desía a su ío:
-Pepillo, con ese cacho cuerpo que tienes apúntate a esas melisias
-Como yo me haga melisiano a los primeros que me cargo es a ti, a Perico Marinés y al Alfarnateño.
Y estuvo en la guerra y cuando llego desía que los rojos estaban perdíos y así era.
Luego lo mató de una patá un sargento cuando no había guerra…
Manuel, uno asiduo, estuvo una noche hablando en “El Centro” y dío: Señores, nosotros, los trabaadores, tenemos que comermu las costillas de los ricos”…; sí ¡era un orador bueno!
El padre estaba allí: “tendrás meor entaura que yo, Manolillo

Transcripción: Luis Torremocha